Por qué las instituciones sufren para conservar sus secretos por Felix Stalder (Le Monde diplomatique)

image

Pourquoi les institutions peinent à conserver leurs secrets 
por Felix Stalder (Le Monde diplomatique
Por qué las instituciones sufren para conservar sus secretos
«Un sitio web hizo temblar al gobierno de Barack Obama. Este medio, provisto de una copia pirata de miles de comunicaciones diplomáticas, comenzó a publicarla en varios periódicos. Estados Unidos reaccionó con vehemencia. Pero cualquiera sea el futuro de WikiLeaks ya nada puede impedir estas “fugas”.
Cada vez más ramificadas y urgidas para cooperar entre ellas, las instituciones manipulan volúmenes cada vez más importantes de datos numéricos. Fluidez y reactividad son sus palabras claves; la producción y el hecho de compartir la información se acrecientan con el desarrollo de estructuras de límites cada vez menos definidos. Considerada como una apuesta de eficacia, la porosidad de las organizaciones hace también que la protección de los datos sea muy ardua.
Las filtraciones recientes revelan varios fenómenos: de incompetencia, cuando sistemas de venta mal asegurados permiten que los piratas recuperen los números de las tarjetas bancarias por decenas de miles; de iniciativa, de los “lanzadores de alertas”, como en el caso de los expedientes militares divulgados por WikiLeaks en 2010 (1). Otros están ligados a la esperanza de una ganancia financiera como cuando, en 2008, un empleado del banco HSBC en Suiza vendió a las administraciones fiscales francesa, española e italiana archivos de presuntos defraudadores.
Tanto en el sector bancario como en el de la defensa, casi todos los documentos procesados ​​se colocan bajo el sello de la confidencialidad. Sin embargo, muchas personas tienen acceso, empezando por los miles de empleados de las etapas intermedias que reciben y procesan el flujo diario de información. Porque, para ser eficaz, el procesamiento de datos requiere el acceso y el intercambio: no puede ser frenado por los engorrosos procedimientos administrativos, un aumento de los niveles de seguridad o una fragmentación rígida. Hay que recordar que el fracaso de las agencias de inteligencia de Estados Unidos para vincular la información recopilada por las diferentes administraciones ha sido ampliamente criticado por la Comisión Nacional del 11 de septiembre de 2001.»

Acceder al artículo completo

Contenidos: