Friedrich Nietzsche: El último año por Rüdiger Safranski (Nietzsche)

image

Friedrich Nietzsche: El último año
por Rüdiger Safranski (Nietzsche)
«El último año antes del derrumbamiento Nietzsche trabajaba todavía en La voluntad de poder. No deja de reunir y clasificar pensamientos suyos sobre este tema y de esbozar esquemas de articulación. Pero la impaciencia crece. Se apresura hacia el fin, hacia su fin. Ha de llevarse a cabo la «transvaloración de los valores», hay que sacar las consecuencias morales esenciales. Nietzsche nota que no le queda mucho tiempo, y por eso ha llegado para él el instante de pasar cuentas definitivamente consigo mismo. De joven se había sumergido en los grandes filósofos de la Antigüedad y descubierto su voluntad de dominio. Un gran filósofo es para él más que un mero miembro de una comunidad de discurso. Sus palabras son portadoras de una fuerza poderosa. Con la aparición de un gran filósofo da un giro el escenario histórico. El gran filósofo corta el nudo gordiano del problema, como en tiempos lo hizo Alejandro en el campo político. En este último año Nietzsche se fusiona con sus ideales de grandeza histórica. Al final desaparece en ellos, podría decirse que se precipita en ellos. Ahora se siente como uno de estos grandes filósofos. Ha salido de la profundidad del tiempo y ha llegado a una altura desde la que lo abarca todo con la mirada y se dispone a hacer época. Los montes estaban de parto y dieran a luz un mensaje que ahora ha de ser anunciado a los pueblos. Con nuevas tablas de la ley desciende Nietzsche de su Sinaí: es momento de hablar con claridad, quizás incluso con excesiva claridad. Los presupuestos espirituales de la época venidera han de revelarse decididamente, sin atenuarlos a través de reflexiones. Filosofar con el «martillo», tal como lo anuncia El ocaso de los ídolos en el verano de 1888, significa no sólo auscultar los pensamientos y principios válidos hasta ahora, a la manera de un médico que ausculta golpeando con el dedo a fin de notar la presencia de algún vacío, sino también romper a golpes los Ídolos. Hay en ello un doble sentido: un martillito y un percutor, examinar y romper a golpes, diagnóstico y terapia enérgica.»

Curso:

Contenidos: